Cómo formar el hábito de la lectura
Leeactiva
hace 10 meses
Tiempo de lectura: 8 minutos
Cómo formar el hábito de la lectura
¿Te encantaría leer todos los días, pero nunca encuentras el tiempo o simplemente se te olvida? Formar el hábito de la lectura puede parecer difícil al principio, pero con un poco de estrategia y constancia, puedes lograrlo sin problema.
Aquí te voy a mostrar algunos consejos superprácticos para que leer a diario se convierta en parte natural de tu rutina. Y lo mejor de todo es que no tienes que empezar con un libro complicado o dedicarle horas interminables.
1. Establece un objetivo realista
Antes de lanzarte a leer como si no hubiera mañana, es fundamental que definas un objetivo claro y alcanzable. Puede ser algo sencillo como:
- Leer 10 minutos diarios.
- Completar un libro al mes.
- Aprender un tema específico.
Cuando tienes una meta concreta, es mucho más fácil medir tus progresos y mantenerte motivado. Además, empezar con objetivos pequeños ayuda a evitar la frustración y a crear el hábito de manera gradual.
Consejo extra: Recompénsate cada vez que cumplas tu objetivo semanal o mensual. Esto refuerza tu motivación y hace que el hábito se vuelva agradable.
2. Reserva un momento del día para leer
La consistencia es clave. Encuentra un momento del día que puedas dedicar a la lectura sin interrupciones. Aquí algunas ideas:
- Por la mañana: Aprovecha esos minutos tranquilos antes de empezar con tus actividades diarias.
- Antes de dormir: Leer antes de acostarte puede ayudarte a relajarte y dormir mejor.
- Durante tus trayectos: Si viajas en transporte público, aprovecha ese tiempo para leer algo interesante.
Elige un momento que se adapte mejor a tu rutina diaria y conviértelo en un ritual.
Consejo extra: Coloca un recordatorio o alarma en tu teléfono para que nunca olvides tu momento de lectura.
3. Lee lo que realmente te guste
Empezar con lecturas que no te interesan es un gran error. La clave es disfrutar lo que lees. Algunos tips para elegir bien:
- Elige temas que te emocionen o que siempre hayas querido explorar.
- Alterna entre géneros o estilos para mantener el interés.
- No tengas miedo de abandonar un libro si no te atrapa. La lectura debe ser un placer, no una obligación.
Consejo extra: Haz una lista de libros que te gustaría leer y ve tachándolos a medida que avanzas.
4. Aprovecha la tecnología
¿No tienes un libro físico a la mano? La tecnología puede ser tu mejor aliada. Prueba con:
- E-readers o aplicaciones de lectura: Kindle, Google Play Books o cualquier otra que prefieras.
- Artículos y blogs: Lee artículos cortos cuando tengas poco tiempo.
Consejo extra: Descarga libros digitales para tener siempre algo que leer, incluso cuando estés fuera de casa.
5. Hazlo parte de tu rutina diaria
La repetición es fundamental para crear cualquier hábito. Para integrar la lectura en tu vida diaria:
- Asocia la lectura con una actividad cotidiana (tomar café, esperar un autobús, antes de dormir).
- Mantén siempre un libro a la vista como recordatorio.
- Empieza con pocos minutos al día y aumenta el tiempo gradualmente.
Consejo extra: Lleva un libro contigo a todas partes. Nunca sabes cuándo tendrás unos minutos libres para leer.
6. Lleva un registro de tus progresos
Hacer un seguimiento de lo que lees puede ser muy motivador. Prueba con:
- Aplicaciones como Goodreads para llevar un registro de tus lecturas y objetivos.
- Un diario de lectura donde anotes tus pensamientos, aprendizajes y recomendaciones.
- Marcar capítulos o páginas leídas diariamente para visualizar tu avance.
Consejo extra: Comparte tus logros con amigos o en redes sociales. Recibir comentarios positivos puede motivarte aún más.
7. Únete a grupos o comunidades de lectura
Compartir tus lecturas con otras personas hace que la experiencia sea mucho más divertida y enriquecedora. Algunas ideas:
- Participar en clubes de lectura (presenciales u online).
- Comentar tus lecturas en foros, redes sociales o blogs.
- Buscar recomendaciones y discutir sobre libros que te interesen.
Consejo extra: Nuestros alumnos tienen acceso a círculos de lectura aun después de graduarse.
Por último, recuerda que formar el hábito de la lectura es un proceso que se construye poco a poco. La clave está en hacerlo agradable, práctico y accesible.